Oscuridad

No tan pequeño, como tantos niños y niñas, tiene miedo cuando está oscuro. Si se despierta de madrugada, viene a buscarme para que le acompañe hasta su cama y me quede con él hasta que se duerma. Me parece muy valiente por su parte salir de su habitación, descalzo, a oscuras, para despertarme, porque después no es capaz de volver a reunir el valor suficiente para regresar sólo a su cuarto y desandar el metro y medio que nos separa.

Yo soy miope desde joven, así que no recuerdo cómo era ver nítido sin gafas, y mucho menos cómo era la oscuridad para mí de niña. A veces me he puesto las gafas a oscuras y reconozco que la oscuridad nítida es mucho más amenazadora que cuando la ves borrosa. Así que entiendo que no tan pequeño, y tantos niños y tantas niñas, tengan miedo cuando no se ve.

La oscuridad borrosa parece más blandita y más onírica, menos agresiva, aunque objetivamente es más peligrosa porque, como no ves (de hecho ves peor que cuando hay luz), puedes pisar algo o chocarte y lastimarte. Es así. Pero cuando yo abro los ojos por la noche, la luz que entra por la persiana, las sombras, las siluetas, todo es indefinido y amorfo para mí, así que o todo es fantasma o todo es nada.

Entiendo que mi no tan pequeño sienta miedo, y que crea ver esos fantasmas. Entiendo que a veces nos llame, empapado en sudor y llorando, desde debajo de su edredón, para que le rescatemos y le abracemos.

No hay que subestimar el miedo que sienten los más pequeños en la oscuridad. Cuando crezcan, y sean miopes, se les pasará.

Mitsumasa

Es cierto, hay lecturas para adultos y hay lecturas para jóvenes y hay lecturas para niños/as. Es cierto, hay temas y niveles de lenguaje y vocabulario que se emplean o no en función del lector al que va dirigida la lectura. Pero también hay libros de “amplio espectro”, es decir, que pueden ser leídos, comprendidos y disfrutados por jóvenes y por adultos, leídos de joven y releídos de adulto con mayor disfrute por aquello de la madurez y todo eso.

La transgeneracionalidad se da mucho más con los álbumes ilustrados, sobretodo sin texto, porque el disfrute visual y la experiencia de lo plástico están al alcance de todo lector, del más pequeño al más anciano. Con el añadido de que el disfrute es mutante con la edad y con la revisita.

En esa estantería es donde se colocan los libros de Mitsumasa Anno, porque son para todas, todo el tiempo, en cualquier lugar.

A los niños, las primeras veces, les hace gracia el apellido y se ríen así como hacen ellos, con los ojos casi cerrados y las manos tapándose la boca. Pero cuando abren los libros de Anno y acompañan al jinete en su viaje por Dinamarca, o por China a través de papel de arroz, la risa se vuelve maravilla.

Hace décadas que Joventut publicó los volúmenes ilustrados de los viajes de Anno. Aunque puede que estén descatalogados, siguen en las bibliotecas, como comenta este profesor, Jaume Centelles, en este artículo (en catalán), y hay alguno en librerías de segunda mano (¿cómo?).

Los viajes son paseos visuales donde se dejan encontrar personajes, referencias y guiños relacionados con el país visitado. Pese a no haber texto, todas las ediciones incluyen apuntes sobre el autor y el viaje al final de cada álbum, incluso una guía por ilustración (L’École dels Loisirs).

Además de los álbumes de viajes, Anno ilustró libros preciosos de matemáticas y un “busca y encuentra” (1977) que ha publicado Kalandraka este año, Ocultos en el bosque. Plumilla y acuarela, flora y fauna, naturalismo e ilusiones ópticas. Un libro muy bonito que hay que disfrutar y compartir con los hijos, buscando los animalillos escondidos entre árboles y arbustos.

Cuando se dibuja, la representación puede darse desde la síntesis y la simplificación. Se puede representar un árbol como una piruleta, y puede funcionar, pero no es esa la manera en que se acerca al mundo natural Mitsumasa Anno. Sea por escuela, por método, por tradición o por cultura, la relación de algunos ilustradores japoneses con la naturaleza, la manera de observarla y de dibujarla, comparte características: rigor, detalle, amor y respeto.

Arthur Hubschmid, de L’École dels Loisirs, lo explica muy bien.

Imbatible

Desde hace unos meses, en la revista Cavall Fort, se publica una tira de “Imbatible, l’únic veritable superheroi del món del còmic”, de Pascal Jousselin.

Ya he comentado alguna vez que de niña no leí cómics, y que no me han llamado nunca la atención… hasta ahora. Porque ahora, entre novela gráfica, nuevas editoriales y nuevas propuestas, te encuentras con libros muy interesantes donde manda el dibujo.

Por eso, en verano, cuando vimos que en la biblio tenían como novedad los dos volúmenes de Imbatible, corrimos a sacarlos prestados porque Imbatible mola mucho. Fiiiu.

La serie lleva varios años publicándose en la veterana revista juvenil franco-belga Spirou. Aquí ya se han publicado dos “reculls” de tiras en castellano y en catalán: Imbatible vol. 1: Justícia i vegetals frescos e Imbatible vol.2: Superheroi de proximitat.

Es cierto, Imbatible es el héroe auténtico de las viñetas, porque perdería todos sus superpoderes fuera de ellas, y no digo más. Imbatible es un claro ejemplo de humor e ingenio pensado para niñas y jóvenes (y madres y padres). Además de por su poderoso superpoder gráfico, Imbatible es súper(normal) porque hace la compra, pasa el aspirador y come pollo asado con su abuela los domingos, aunque siempre lleva su supertraje.

Imbatible también tiene una especie de ayudante fiel entre los gendarmes, y varios villanos contra los que se enfrenta regularmente, además de un aprendiz con otro superpoder gráfico. Se podría decir que tiene las características clásicas de tira de cómic cómica: situación resuelta por tira, personajes secundarios habituales, onomatopeyas, porrazos, acción, línea clara y color plano, etc.

La gran baza de Imbatible es lo inesperado y la risa, cómo juega Jousselin con los recursos del dibujo, con el formato y con el humor gráfico.

La revista Cavall Fort es un referente cultural para las familias que hablamos la lengua catalana. Lleva 50 años publicándose y manteniéndose como un espacio de divulgación, de lectura y de entretenimiento para niñas y niños. Siempre ha apostado por la variedad, dando cabida a autores e ilustradores de todo tipo (incluso a mí), así como escogiendo y publicando proyectos extranjeros con el mejor criterio, como ocurre con Imbatible o con La Tosca del Bosc (Radice & Turconi), por poner un par de ejemplos.

Que una revista, orientada a la edad y a los intereses de tus hijas/os, llegue cada dos semanas al buzón familiar, a su nombre, no sólo fomenta su gusto por la lectura y su curiosidad, sino que les gusta y les hace sentir superbien!